Distancia de seguridad lateral
Especialmente en la circulación urbana, la distancia que mantengamos con la orilla derecha cobra mucha importancia para prevenir atropellos y accidentes con los elementos que se encuentran en el lateral derecho. Hay que tener en cuenta que cuando se circula por ciudad, los peligros aparecen en la vía principalmente por el lateral derecho: peatones que irrumpen en la calzada de forma inesperada; ciclistas y personas que circulan en patinete eléctrico; repartidores; personas que después de aparcar su vehículo abren la puerta para bajarse sin comprobar que llega algún vehículo circulando a su altura, etc. Los riesgos que entrañan estas situaciones inesperadas se pueden evitar en gran medida si mantenemos una mayor distancia de seguridad lateral. Además, hay que tener en cuenta que, desde el puesto de conducción, el lateral derecho es el que más lejos nos queda y por tanto, es donde tenemos menos control de las distancias. El mejor consejo es que cuando se circule por vías urbanas, se deje una mayor distancia con el lateral derecho que con el izquierdo. Si circulamos por carreteras convencionales o por autovía, la cosa cambia, ya que en ellas el principal problema lateral lo tendremos a nuestra izquierda en forma de vehículos en sentido contrario o adelantándonos.
Distancia de seguridad frontal
Mantener una distancia de seguridad frontal con el vehículo que va delante es, sencillamente, fundamental para nuestra seguridad y la de quienes circulan delante. Todos los años ocurre una enorme cantidad de accidentes por alcance como consecuencia de no respetar esta distancia y muchos de ellos tienen consecuencias graves para las personas accidentadas. Unas 150 personas al año sufren traumatismos severos en la espalda, cuello y cervicales con secuelas permanentes por esta causa.
¿Cuál es la distancia de seguridad frontal adecuada y como saber si la estoy respetando?
Para poder detener nuestro vehículo en caso de que el de delante se detenga bruscamente es necesario mantener una distancia que permita nuestra frenada independientemente de la velocidad de rodaje. Es decir, a mayor velocidad, mayor tendrá que ser la distancia de seguridad porque más metros recorreremos en caso de frenada hasta detenernos. Esto supone que si intentamos calcular en metros dicha distancia, tendríamos que hacer un cálculo matemático en el que introduzcamos la velocidad que llevamos, algo que es totalmente inadecuado mientras conducimos. Por ello, utilizaremos el factor tiempo como sistema de cálculo, de este modo, la variable VELOCIDAD ya está incluida: a mayor velocidad, mayor distancia se recorre en un cierto lapso de tiempo. Así dejaremos siempre una distancia mínima de 2 segundos de tiempo con quien va delante. Circulando a 50 km/h se recorren 60 metros en 2 segundos de tiempo. Mientras que en esos 2 segundos, si circulásemos a 100 km/h recorreríamos 120 metros. Ese deberá ser el intervalo mínimo de seguridad que se debe mantener con el vehículo que va delante.
¿Cómo medir ese tiempo de 2 segundos mientras se conduce?
Será necesario tomar un punto de referencia que se encuentre en la orilla de la vía, servirá una señal, un árbol, etc. Cuando el vehículo que nos precede pase a la altura de este punto de referencia, bastará con decir a ritmo pausado estas palabras: MIL CIENTO UNO. MIL CIENTO DOS. Resulta que lo que se tarda en decir estas palabras, son 2 segundos de tiempo. Así pues, cuando terminamos de decirlas, no hemos debido rebasar el punto de referencia, ya que si así fuera, vamos a una distancia de seguridad inferior a 2 segundos de tiempo. Tendremos que levantar el pie del acelerador para abrir una distancia mayor y volver a realizar la misma comprobación.
Importante señalar, que esta técnica para medir y respetar la distancia de seguridad, será válida siempre que las condiciones de los tres elementos que configuran la seguridad vial (persona que conduce; el vehículo y la vía) se encuentren en buenas condiciones. Si alguno de ellos se encuentra debilitado por cualquier anomalía (mal estado psicofísico de la persona; mal estado de los frenos, los neumáticos o la suspensión; o calzada sin la suficiente adherencia) se recorrerán más metros hasta conseguir, en caso de frenada, la detención completa.
¿Qué ocurre en caso de condiciones meteorológicas adversas que disminuyan la adherencia?
Dando por supuesto que el estado de la persona y del vehículo son los adecuados (sobre el factor humano y el vehículo nos ocuparemos en otros artículos) supongamos que la calzada se encuentra mojada porque ha llovido. En ese caso, la distancia de seguridad no será de 2 segundos de tiempo, como se ha explicado más arriba, sino el doble, porque es el doble lo que aumenta la distancia de frenado. Por tanto, deberemos contar 2 veces MIL CIENTO UNO, MIL CIENTO DOS.
¿Qué hacer si el vehículo que me sigue se acerca mucho?
Teniendo en cuenta que la distancia que mantiene el conductor o la conductora que nos sigue, no va a depender de lo que hagamos y que, por tanto, cada cual se ha de responsabilizar de la distancia que mantiene con el vehículo que va delante del suyo, no podemos hacer nada para evitar que quien nos siga se acerque demasiado, ya que, si aceleramos más para abrir hueco, es más que probable que quien nos sigue, haga lo mismo y se nos vuelva a acercar. Lo que debemos hacer en tales circunstancias, es tratar de evitar frenazos fuertes por el riesgo que existiría entonces de choque por alcance. Es decir, que el de detrás nos impacte. Para evitar frenadas fuertes, es necesario circular con una amplia distancia de seguridad con el vehículo que va delante, de este modo podremos disminuir la velocidad, cuando sea necesario, de forma muy progresiva tocando el freno con mucha suavidad al tener mucho campo abierto con quien nos preceda.